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MERCADO DE TRABALHO
As assessorias de imprensa no Paraguai
Rossana Gómez (*)
(em espanhol)
Realizar un diagnóstico de la situación de los asesores de prensa en nuestro país, nos lleva a reflexionar sobre varias interrogantes: ¿qué es ser un asesor de prensa?, ¿qué perfil tienen los profesionales que trabajan bajo esa denominación?, ¿cuáles son las funciones que cumple?, ¿cuáles son los términos referenciales de sus contratos?
Las respuestas no llegan tan fáciles. En Brasil, país en el que los llamados asesores de prensa ocupan más puestos laborales que los propios periodistas en medios masivos de comunicación, se define al asesor de prensa como aquel que hace de nexo entre una institución y/o persona pública o privada y los medios masivos de comunicación, y la asesora en todo lo referente a sus actividades de comunicación con el público (externo e interno) e imagen.
Finalmente, este asesor también suele estar a cargo de los medios de comunicación alternativos que puede utilizar dicha institución o persona, como publicaciones, programas de radio o televisión, páginas web, etc. En el país vecino, estos asesores de prensa también ejercen un fuerte papel de lobby con los medios masivos y líderes de opinión.
En nuestro país, sus roles no están así delimitados. El gremio, (si se pudiera llamar de esa manera) es en realidad una masa dispersa sin ningún eje común. Para facilitar alguna definición debiéramos analizar los orígenes de este fenómeno en el Paraguay.
En ese sentido, podríamos hablar de tres factores:
1. Oficinas de prensa de instituciones públicas
La comunicación institucional en nuestro país tiene sus orígenes en ellas. No se puede obviar que ya en la época de la dictadura existían oficinas de prensa y voceros que hacían de nexo entre la autoridad y los medios. Estas entregaban información, pero con un objetivo claro: difundir información oficial para contrarrestar todo tipo de crítica. En ese sentido, se falseaban datos y se ocultaban otros, en síntesis se acudía a la mentira como táctica desinformativa.
Esta práctica común en las instituciones públicas constituye un estigma de la comunicación institucional. Una marca en desuso de la cual es muy difícil deshacerse, al menos para los que pretenden hacer comunicación institucional.
Al referirnos a las oficinas de prensa de las instituciones públicas como origen de la comunicación institucional, no desconocemos la comunicación alternativa que se hizo y se intentó hacer desde las organizaciones no gubernamentales y civiles durante la dictadura stronista.
Sin embargo, este tipo de comunicación tenía otras características, ya que estas organizaciones no podían acudir a los medios masivos puesto que estos estaban censurados. Esta comunicación alternativa se puso en práctica esencialmente desde publicaciones, programas de radio sin difusión masiva y otros. Se intentaba así, llegar directamente a la ciudadanía y forjar desde esos ámbitos, algún tipo de cambio. Por lo tanto, esta comunicación no ejercía el rol de nexo y/o asesor de imagen pública, característica central de los asesores de prensa en Brasil, por ejemplo.
2. Un fenómeno nuevo, producto de una sociedad mediatizada:
El otro factor que nos puede conducir a una definición, es el más claramente enunciado en los textos que se refieren a esta especialidad y del cual la comunicación institucional en nuestro país no escapa: es un producto de una sociedad mediatizada.
Indudablemente, los medios masivos de comunicación tienen una notable influencia en la conformación de una agenda pública. Es decir, si bien es discutible que generen algún tipo de cambio al interior de cualquier sociedad, los medios masivos son capaces de generar debate o colocar temas en el debate que pueden conducir a algún tipo de acción tanto de la autoridad pública como de los otros sectores de la sociedad.
Y esta función actual de los medios masivos es válida para cualquier estamento social. Así, hoy todos quieren de alguna manera ubicarse en esa agenda, ya sean políticos, autoridades, organizaciones civiles, no gubernamentales y hasta particulares que esperan ser escuchados de alguna manera.
Asimismo, no todos los sectores pueden informar o informarse a través de los medios masivos y de allí surge la necesidad que tienen las organizaciones e instituciones de comunicar a través de otros medios y de contar con el apoyo de profesionales para esto.
No obstante, si bien esta es una necesidad sentida especialmente en específicas organizaciones no gubernamentales y algunas instituciones públicas, no es así en la mayoría de las empresas privadas que entienden la comunicación desde un punto de vista exclusivamente publicitario, a lo que se suma la actual crisis económica que da por resultado un campo laboral muy limitado. Todavía la gran posibilidad laboral, en materia de estabilidad y generación de empleo, también en este campo sigue siendo el Estado.
3. Comunicación institucional, como salida laboral
En los últimos años, las posibilidades laborales para los periodistas en los medios masivos se han reducido sustancialmente. Los despidos han afectado a una gran cantidad de integrantes del gremio, realidad en la que muchos ven como única salida laboral a las asesorías de prensa, especialmente en el ámbito de las instituciones públicas y de las consultorías para organismos no gubernamentales, gubernamentales e inclusive internacionales, incluso con actividades no específicas de la comunicación.
A partir de estos factores, podemos intentar delimitar los perfiles de los asesores de prensa en Paraguay (ya que no existe uno solo), lo que es muy importante si se quiere organizar a este sector:
a) El que trabaja como vínculo o nexo con los medios masivos. Este tiene trabajo especialmente en el ámbito de las instituciones públicas y algunas organizaciones no gubernamentales.
b) El que trabaja creando medios alternativos de comunicación y en la organización y planificación de eventos y en el área de relaciones públicas. Este desarrolla su ámbito profesional preferentemente en las organizaciones no gubernamentales y/o internacionales.
c) El que trabaja en consultorías, en trabajos de apoyo desde la comunicación a otros proyectos sociales, políticos o económicos. En esta categoría también podríamos incluir, al que ejerce la docencia o la investigación académica. Su trabajo comprende un concepto diferente al tradicional de la comunicación y en verdad, poco tiene que ver con lo que explicábamos realiza un asesor de prensa, cuya misma denominación indica otro tipo de actividades. Estos trabajadores pueden ser egresados o estudiantes de Ciencias de la Comunicación o incluso periodistas que, ante la falta de trabajo en los medios masivos, pasan a desarrollar otro tipo de trabajos como salidas laborales.
d) El que trabaja en campañas electorales.
Dificultades y problemas de un gremio disperso
Ahora bien, con esas características antes enunciadas, ¿cuáles son los problemas y dificultades con las que se encuentran estos profesionales, los llamados asesores de prensa o comunicadores institucionales?
Evidentemente, expuesta la situación de este modo, nos damos cuenta que los problemas laborales que éstos pudieran tener y las dificultades de organización que se pudieran presentar entre ellos, son totalmente distintas a las que se suscitan en el ámbito de los periodistas que trabajan en medios masivos de comunicación. Los conflictos tradicionales entre patronal y empleados, sobre contratos colectivos, sobre cobertura médica o seguro social, si se presentan, tienen otros componentes.
Podríamos resumir los problemas en los siguientes apartados:
Contrato – En la mayoría de los casos, incluso en aquellos en los que existe una supuesta estabilidad como en la situación de los que son funcionarios de alguna institución pública, el contrato y la continuidad en el cargo así como en las funciones que desempeña, es un problema.
Esto se relaciona con el hecho de que la asesoría de prensa especialmente, y todo lo que tiene que ver con la imagen pública, corresponde a la categoría de cargos de confianza, por lo que lograr que esa confianza se base en la profesionalidad del contratado y no en un sentimiento o en una relación personal, es uno de los grandes desafíos del sector.
Por ello, hablar por ejemplo de seguro médico o IPS, es hablar de una realidad fuera de contexto. En comunicación institucional tener un trabajo estable basado en los productos profesionales puede convertirse en una propuesta que los que trabajan en ese sector acompañarían.
Conceptos – Como pudimos ver, no existe un consenso acerca de la definición de lo que es un asesor de prensa y mucho menos de lo que es comunicación institucional. Por eso los términos de referencia de los contratos, es decir las funciones que un asesor de prensa o un comunicador institucional debe desempeñar no son claros. Algunos esperan que éste último lo defienda de los ataques de la prensa para lo que debe valerse de cualquier tipo de estrategia (las hay desde las más inverosímiles), desde sobornos o favores hasta reclamaciones, dar de lecciones de moral o periodismo para los periodistas en incluso querellas.
Conceptos tan importantes como el de la transparencia, el derecho al acceso a la información por parte de la ciudadanía (se origine esta información ya sea en el sector privado o público, cuándo su interés es precisamente público), la necesidad de comunicar que tienen las instituciones y las personas para lograr sobrevivir en una sociedad que desea vivir en un estado democrático, todavía están muy poco presentes tanto en los que contratan a comunicadores como en los propios comunicadores.
En el otro lado (el de los periodistas que trabajan en medios), por el contrario se cree que los asesores de prensa o comunicadores institucionales solo están para contar lo positivo de su contratado, y le restan credibilidad a la información que éste pueda entregar. Se da así una especie de boicot de los propios "colegas" que trabajan en los medios hacia la labor que se puede desarrollar desde la comunicación especialmente en instituciones públicas o con personalidades públicas. Boicot que en muchos casos puede estar justificado.
Asimismo, son muy pocas las personas que entienden que es comunicación institucional y que puede esperar una institución u organización en materia de resultados o logros. Por lo que concluimos es una tarea incomprendida, sobre la que todos quieren opinar, sin tener en cuenta que la comunicación institucional es una especialización que requiere capacitación en la materia, profesionalismo y también experiencia. No es un ámbito opinable desde cualquier sector.
De la misma manera, hoy en día la comunicación institucional y/u organizacional entendida incluso en concepto más amplio, significa muchas posibilidades que no se reduce al trabajo que se pueda desarrollar con los medios masivos ni desde el periodismo. ¿Cabría preguntarse entonces, cómo tienen los que en este ámbito trabajan cabida al interior de un sindicato de periodistas?
Propuestas para iniciar una organización
¿De qué forma el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) puede acoger a este sector, apoyar y fortalecer su organización, considerando que muchos de sus afiliados hoy trabajan en él?
Podemos delinear algunas sugerencias:
i) Cambio de denominación, de asesorías de prensa a comunicación institucional
De esta manera, todos aquellos que trabajan fuera del esquema mediático se podrían sentir más identificados y acogidos. Asimismo, este cambio debiera ser no solo externo sino esencialmente conceptual, atendiendo al fenómeno que hoy surge y al que nos referimos en líneas anteriores. Esto también significaría reconocer y entender que la información y la comunicación, como derechos de la ciudadanía, no son exclusiva potestad de los medios masivos, sino también de los emisores de la información y esencialmente de los receptores, el público.
ii) Censo de los asociados.
Todas las apreciaciones que aquí se han vertido, son justamente apreciaciones, por lo que es necesario corroborarlas realizando un censo, al menos de los comunicadores institucionales u organizaciones que están asociados al SPP. En base a este censo, se puede construir el perfil de los profesionales, conocer su situación y realidad actual, así como sus necesidades y expectativas. Creemos que este censo es una condición básica para empezar a trabajar.
iii) Organización de debates y cursos de capacitación a iniciativa propia del sindicato.
La Asociación de Egresados de la Facultad de Filosofía de la Universidad Católica había realizado el año pasado un panel -debate sobre comunicación institucional.
La convocatoria generada superó ampliamente las expectativas de los organizadores, lográndose reunir a más de cien personas entorno al debate que se realizó, lo que indica la gran ansiedad que existe sobre todo lo que sea definición de roles y capacitación.
Estos cursos y debates, son muy necesarios precisamente por la poca claridad conceptual que existe, así como por la poca o nula formación académica y/o universitaria que existe sobre este campo.
Solo hace unos año se abrió la especialización en la Universidad Católica. Todos los que trabajan en ese sector se instruyen y profesionalizan de forma totalmente autodidacta, recurriendo a libros y contactos con experiencias extranjeras o con conceptos provenientes únicamente desde los medios masivos, que en muchos casos no se ajustan a las demandas de comunicación de las instituciones y/o organizaciones. Se siente en este sector, el de la comunicación institucional, una imperiosa necesidad de capacitación en todo sentido (medios de comunicación alternativos, medios audiovisuales, nuevos medios como internet, comunicación interna y comunicación organizacional desde la comunicación y no desde la sicología, estrategias de marketing, diseño de planes comunicacionales, medición de audiencias, análisis de contenido, sociología de los medios de comunicación, diagnóstico y planificación de la comunicación, comunicación para el desarrollo, recursos humanos, comunicación efectiva, comunicación personal, sicología, relaciones públicas, marketing político, publicidad, técnicas de investigación de mercado y electoral, entre otros muchos aspectos que se pueden abordar).
iv) Generación de empleo
El sindicato puede actuar de agencia de empleos, en la búsqueda de salidas laborales para los propios asociados que salen de los medios de comunicación, para lo cual la capacitación es condición básica como ya lo mencionamos.
Asimismo, para lograr esta generación de empleo sería muy importante que el sindicato actuara de mediador y concientizador hacia los que eventualmente pudieran convertirse en empleadores, como instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales y especialmente empresas privadas.
De esta manera, realizar debates no solo para los asociados sino también con la inclusión de empresarios, autoridades, políticos, etc., puede contribuir de manera efectiva a mostrar la necesidad para éstas de contar con profesionales de comunicación que los ayuden y asesoren para lograr sus propósitos.
Asimismo, estas actividades pueden contribuir a establecer criterios de contratación, así como términos de referencia. En suma, pueden contribuir a consensuar conceptos, necesidades y soluciones.
En la búsqueda de generación de empleo también se puede ofrecer servicios partir del propio sindicato a empresas, organizaciones e instituciones y/o crear un directorio de profesionales.
Finalmente, a partir del sindicato se pueden formar asociaciones o grupos de personas con distintas especialidades que unen sus conocimientos para ofrecer un servicio global, también como alternativa o salida laboral.
v) Asesoría legal
Atendiendo a que este tipo de empleo (en el sector de comunicación institucional) en la mayoría de las veces se da en términos informales, tipo free lance o como trabajo independiente, es necesario que el sindicato ofrezca asesoría legal en esa materia. Por ejemplo sobre el IVA, el RUC, los términos contractuales, la ley de la función pública, etc.
vi) Honorários
También se puede establecer, previo estudio con los afectados por supuesto, una referencia salarial mínima para cada tipo de servicio en base a criterios exclusivamente profesionales. Muchas veces, el profesional de la comunicación no sabe cuanto cobrar o pedir por su trabajo, no se tienen referencias y se termina pagando según la cara del cliente, las posibilidades del mismo o recibiendo cualquier suma ante la necesidad.
En este sentido sería muy útil que se pudiera estimar, solo a manera de guía de los asociados, cuanto se puede cobrar por, por ejemplo, realizar un plan comunicacional para una institución, o por editar una revista, o por un trabajo de asesoría de prensa a un intendentable.
vii) Estructura de la organización
Al interior del sindicato también se debe originar un cambio. Para el asesor de prensa especialmente es muy difícil trabajar en determinado movimiento con fines electorales o para ocupar cargos en la directiva de la organización. Ello porque una campaña electoral implica, en muchas ocasiones, entrar en debate y polémica con los propios periodistas con los que por razones de trabajo debe mantener buenas y cordiales relaciones. No olvidemos que el trabajo en comunicación institucional tiene un fuerte componente de relaciones públicas e inclusive de diplomacia.
Por estas razones, creemos que sería muy importante encontrar una estructura organizativa que signifique un nivel intermedio para los comunicadores institucionales. En Brasil, por ejemplo, tienen su propia federación lo que implica que ellos vayan a elecciones o contiendas electorales pero entre ellos mismos. De ahí surge una representación que va a la conducción nacional. Pero los asesores de prensa no se exponen directamente con los periodistas, precisamente porque sus intereses si bien tienen una base común, son distintos.
Finalmente, creemos que la organización solo podrá crecer si se da en torno a las necesidades e intereses de los afectados. Cabe también volver a aclarar que todo lo aquí expuesto es solo fruto de la percepción, el diálogo con otros colegas y de la propia experiencia. Vale la pena comprobar si estas apreciaciones son correctas.
(*) Asistente de Prensa y Comunicación de la Corte Suprema de Justicia, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Comunicadores y Comunicadoras Organizacionales (APCO).
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